lunes, 2 de marzo de 2015

La Floristería del Horror - Acto Cuarto

Fue en Mayo, lo recuerdo muy bien. eran los días antes de las primeras lluvias, en la montaña el frió empezaba a sentirse con mas intensidad, el petate del rancho donde dormía no lograba detener el frió que se colaba de entre la tierra dentro del rancho a morderme  los pies y dedos.
Dentro del cuaderno encontré varios apuntes ilegibles, entre esos un nombre Eros Tain, cuando estaba recluido junto a los gitanos jamas me habían llamado por algún nombre, decide hacerme con este nombre, por alguna razón sentía que era muy importante para quien escribió todas las notas y el diario.
El trabajo se intensificaba en el ingenio, las lluvias acarrean no solo el agua sino también posibles problemas si no se prepara la infraestructura. los peones ademas de peones hacían de albañiles a veces, tapando goteras con alquitrán y un pedazo de tela con una tapa de gaseosa aplastada.
toda estructura habida dentro del ingenio que fuese de madera; las cuales eran casi todas debían ser inspeccionadas, los acopios, bodegas y barracas.
Aprendía de los adultos estos trabajos, siendo asistente primero y luego repitiendo lo que había observado para acelerar el trabajo a excepción de ciertas labores que requerían un grado de conocimiento especifico y fuerza física, como la fumigada de los cultivos y los almacenes.
Sin embargo, no era un cambio tan radical en la vida diaria entro del ingenio, las mismas personas trabajando, los mismos encargados despreciando a la gente, los mismos dueños enriqueciéndose. había conocido o mejor dicho visto de reojo a Don Eduvigio Monsalve en una tarde tras almorzar. había llegado en una gran camioneta negra a la casa, su presencia explicaba porque el capataz se miraba tan pulcro en la mañana y con una expresión mucho mas severa que de costumbre.


Después del almuerzo
-Oye Jose, vení para acá te quiero proponer algo
- Edilberto, usted nunca se trae nada bueno entre manos, el capataz lo tiene entre ceja y ceja y ahora que esta el patrón en la finca
-si, si ya se que el viejo Monsalve esta en la casa y ya sabes a que viene.
-si no mal recuerdo le viene a pagar promesa a Santiago Apóstol
- bueno el capataz me encomendó arreglar la rampa y pintar la baranda
-aja y?
-y pues vos sabes que...
-adivino, me quieres dejar a mi y ami hermano ese trabajo para irse a la fiesta en el pueblo a embolarse
-¿menudo chiguin y bien que te parece? no creo que te vengan mal esos realitos
-pero y el capataz
-ah ese se va con el patrón a la iglesia justo para la misa de las 6 así que me estaré aquí para que me vea cuando salgan y cuando ya se hayan ido los dejo a ustedes trabajando
- ¿y el dinero?
-que te parece mitad y mitad
-por supuesto que no
-ah...mm...te doy 15 de los 20 pesos que me iba a ganar
-16 y estamos
- ¿¿¿qué??? vos estas
-en el pueblo lo que mas abunda es el alcohol cuando hay fiesta ademas que nosotros somos los que vamos a trabajar a fin de cuentas.
-ta bien, ta bien te doy estos 7 pesos y el resto mañana en la tarde
-muy bien, estaremos en la barraca esperando que se vaya el capataz nos pega una chiflada cuando se haya ido.
-estamos pues, hasta mas tarde. Edilberto se echo su morral al hombro y se fue hacia la casa de los Monsalve.
-Jose, ¿que quería Edilberto?
-nos ganamos unos realitos y fáciles, solo hay que arreglar y pintar un par de cosas de la casa.
-seguro que podemos? la ultima vez que le agarramos un trabajo a Edilberto terminamos trabajando de mas.
-esta bien, ya antes había visto como estaba la casa y no es mucho ademas somos 3 si nos dividimos el trabajo terminaremos rápido.
-bueno eso si, iré por Eros.
-estaré en la barraca, tendremos que esperar a que se vayan el patrón y el capataz.

Eduvigio Monsalve era un hombre robusto, vestía de traje con sus zapatos negros impecables y un sombrero a juego con su traje. tenia el cabello cenizo aunque no era alguien tan viejo y un enorme bigote que se rizaba hacia arriba en las puntas con una barba que cubría todo su mentón y empezaba a poblarse de lineas blancas. A pesar de llegar ocasionalmente a su finca la casa estaba llena de objetos finos desde los muebles hasta la vajilla; sin embargo nadie tenia el valor de intentar robar algo ya que se decía que una vez un peón intento robarse unos cubiertos de plata y salir corriendo hacia la montaña, antes que pudiera salir de la propiedad se escucho un estruendo, el patrón le había disparado con un rifle que parecía parte de la decoración de la casa-.

Sonaban a lo lejos el repique de las campanas de la iglesia, anunciando el comienzo de la misa de las 6 de la tarde, después de un tiempo escuchamos a Edilberto silbando lo que significaba que se habían ido al pueblo el Patrón junto al capataz, al legar a la casa estaban todas las herramientas y la pintura Migue y Jose cambiarían las tablas de la rampa y yo pintaría la barda de blanco.
- este jodido Edilberto, estas tablas no sirven, te dije que ese cabrón.
-Migue ya, hay tablas en el cobertizo trae una de estas para saber la medida y cortar las tablas que se quitaron de los acopios.
-pero han de estar podridas no van a aguantar peso.
-si pero a nosotros no nos dirán nada sino a Edilberto.
-oh, jajaja quiero ver al capataz enfurecido que le hará a Edilberto
-Eros, termina de pintar esa barda en lo que voy con Migue por esas tablas.
-esta bien.
la poca claridad que había empezaba a desvanecerse, permitiendo que el azul oscuro del cielo se mezclara con el ambiente, las sombras no se alargan en la montaña porque la noche cae de pronto en la fondura de los arboles, las primeras estrellas se podían ver rodeando a una luna incompleta, los pájaros despedían el día con sus cantos y trinos mientras se acomodaban entre los arboles. Estaba absorto observando la caída de la noche, que no note cuando se encendieron luces dentro de la casa, mientras observaba el cielo nocturno escuche.
-¿que estas haciendo?
me sobresalte tanto que al intentar levantarme tropecé con una de las tablas y caí por la rampa
-¿estas bien?
- si solo me asustaste, esta....
cuando alce la mirada la vi y comprendí la razón de que estuviera dicha rampa, era una muchacha de tez blanca algo pálida y el cabello largo y rubio, sus ojos tenían un color almendrado y estaba en una silla de ruedas. me incorpore y subí los escalones en el centro de la rampa y me acerque a ella.

-¿sera que con esto estemos?
-si con esto estamos, Jose recoge el serrucho y vamonos, hay que echarle paso no vaya ser regrese el patrón y no hayamos terminado.
-bien vamos, espero que Eros haya terminado de pintar la baranda
-el no es un haragán como vos, me pregunto si estará bien
-claro que esta bien, come y trabaja ¿no?
-no me refiero a eso, digo hace cuanto que lo encontramos y no ha dicho nada acerca de el, ni ha querido volver. me pregunto por qué.
-tendrá sus razones.
-cierto, ah diablos! hay luces en la casa ya volvieron!
-no, debieron ser las criadas, después de todo no se despegan de la señorita.
-ah si, es cierto. le dijimos a Eros de ella ¿no? espero no vaya a asustarse porque salga al porche
-estará bien después de todo ella es pan de Dios no como el.... pero qué...
- no jodas que mierda.....
La baranda de color blanco y la rampa del mismo color podían verse a la tenue luz del candil que se filtraba por las ventanas amplias de la casa, podía verse el blanco manchado o mas bien salpicado por un intenso color rojo, podía verse una silla de ruedas sin nadie sentado sobre ella. ambos corrieron dejando atrás las tablas y herramientas, Jose salto sobre la rampa llegando al piso de madera para ver una horrible escena, una criatura, algo negro y grande sujetando con fuerza a la joven quien desesperadamente jadeaba en vano, la sangre gorgoteaba por el aire que salia de su traquea expuesta mientras la bestia mordía y rasgaba su abdomen exponiendo sus entrañas, cuando Migue alcanzo a Jose quedo petrificado ante la escena, Jose estaba sin palabras, quieto observando como la luz de los ojos de la joven se escapaba e un instante cerro el puño miro al piso y tomo un mazo que yacía cerca,
-AAAAAAHHHHHHH!!!!!!
 gritando se abalanzo hacia la bestia esta volvió la mirada a el y lo tomo por el cuello Migue reacciono al ver a su hermano intentando soltase, con el mazo golpeo la cabeza de lo que parecía un toro el cual se enfureció,
-Huff!!.  resoplando y gruñendo tomo de ambos brazos a Jose ejerciendo fuerza sobre estos hasta reventarlos Jose gritaba de dolor mientras Migue quien había entrado a la casa y tomado el candil salia por la puerta candil en mano,
-Suéltalo!!
Migue arrojo el candil de aceite en la bestia, el golpe derramo el contenido inflamable que se prendía inmediatamente hizo contacto con la mecha expuesta del candil. La bestia gritaba de dolor, el fuego ardía en su espalda mientras Migue arrastraba a su hermano para alejarlo del lugar. La bestia furiosa y herida arremetía contra la fachada de la casa intentado apagar el fuego en su espalda, su peso hacia crujir las tablas del piso, Migue había llevado al suelo a su hermano e intentaba tomarlo del hombro para cargarlo cuando oyó las tablas romperse atrapando la pierna de la bestia la cual cayo destrozando la rampa y parte de la baranda sobre el suelo, esta se reincorporaba lentamente y vio a ambos hermanos, se levanto aun mas furiosa que antes, Migue sentó a su hermano  e intento llamar la atención arrojándole piedras - por aquí alimaña, aquí! para alejarlo lo mas posible de su hermano. la criatura se cubría con un brazo molesta mientras Migue apuntaba donde se había quemado, cuando su pie toco algo era el serrucho que había dejado Jose cuando se acercaban a la casa, lo tomo y se acerco rápidamente, la bestia intento darle un manotazo pero Migue se agacho al ultimo segundo esquivándolo y con el serrucho lastimo la piel quemada de la bestia pasando con toda su fuerza los dientes de la herramienta sobre la carne - sufre maldito! la bestia gritaba de dolor, Migue intento jalar el serrucho, pero este se había atorado, la bestia entonces le dio una patada clavandole la pezuña en el pecho y mandándolo lejos. entonces se dirigió hacia Jose quien estaba sentado jadeando de dolor, de pronto unas luces apuntaron hacia la bestia, eran el capataz junto al patrón quienes volvían de la iglesia el capataz asustado saco su revolver e hizo dos detonaciones la bestia salio corriendo hacia el monte.
-Jose, Jose que mierda era eso? que esta pasando¡?
-capataz....mi hermano allá...
el capataz fue hacia donde Jose apuntaba con el mentón, cuando vio a Migue era muy tarde la patada de la bestia le había fracturado las costillas perforándole los pulmones.
el patrón fue hacia la casa, corría desesperado, cuando llego al porche que aun estaba ardía por el aceite del candil vio a su hija en el suelo, el hombre lloro, un llanto de tristeza y amargura. el capataz se acerco a el pero se negó a soltar el cadáver, entonces volvió con Jose.
-que fue lo que paso, se suponía que Edilberto iba a reparar la rampa ¿que fue lo que paso?
-nos ofreció darnos parte de la paga... Migue acepto...pero las tablas estaban podridas...fuimos por mas y dejamos a Eros...Eros...¿donde esta? no le vi cuando regresamos solo....a esa cosa y.. a la señorita. uuuuhh
-esta bien muchacho, te llevare con un doctor aguanta.

Eros corría, corría desnudo por entre los arbustos y ramas en el bosque, corría desesperado, recordaba todo, todo lo que había hecho, como había atacado a la muchacha y a sus amigos, corría intentando olvidar todo, pensaba que todo estaría bien y que nunca volvería a pasar y recordaba a la chica que había conocido durante la feria de los gitanos. llego al rancho donde dormía con los dos hermanos, tomo su morral y el dinero que Migue guardaba bajo su petate en una bolsa de cuero, tomo ropa y salio del rancho. estaba asustado y confundido, aunque era consciente de lo que hacia cuando ataca a la muchacha no podía controlarse, aun cuando vio a Migue y Jose no pudo. se dirigió hacia el pueblo buscando camino para irse, se iría al único lugar donde podría saber con certeza que era lo que le sucedía. Buscaría la Floristería de Minos.


al día siguiente
-Doctor Olivares, ¿como esta el muchacho?
-entablille un brazo, fue una herida seria pero el otro, no pude, el hueso...¿que diablos le hizo eso?
-no lo se, pero presiento que Don Eduvigio no descansara hasta encontrarlo...
-no lo puedo creer, primero la Gricel hija menor... y luego Mary...
-y de la misma forma... los gitanos sabían algo lo se. el señor esta encerrado en su estudio, ha mandado cartas a la capital.
-procura que coma, siquiera bocado. del muchacho me ocupo yo. ha perdido mucha sangre por la amputación pero se ve que es fuerte.
-el hermano mayor hizo de todo por salvarlo... es una pena que no lo lograra.
-regrese al ingenio Polinarte, no hay nada que pueda hacer aquí. mantenga el negocio del patrón como siempre ha hecho y este para el cuando lo necesite.
-si doctor


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