En una ciudad donde la gente se ha olvidado de Dios le encontré. En una calle larga con una calzada de piedra, por sobre la acera alta estaba colgando un rotulo, la madera del cartel estaba podrida y no se podía leer con claridad lo que decía, me acerque y toque las puertas altas esperando respuesta. al tiempo una joven se asomo por la ventana
-quien es?
-busco a Don Juan Rocha
-de parte
-dígale Eros, Eros Tain
la joven se alejo de la ventana, tras un tiempo escuche el ruido de un candado abrirse y las puertas se abrieron de par en par.
-pase, el señor esta adentro
-permiso
entre por las puertas, vi el patio central descuidado, flores y plantas marchitas por doquier, la joven me guió por el pasillo hacia un cuarto, dentro de ese cuarto había una cama y un hombre algo mayor postrada en el, al lado una mesa con medicamentos y equipo medico, la joven acerco una silla a la cama y abandono la habitación, me senté en la silla y el hombre empezó a hablar.
-así que, Eros Tain. ¿ que es lo que lo ha traído hasta esta ciudad?
-quiero respuestas
-respuestas dice ¿y que preguntas tiene usted para este viejo minusvalido?, soy incapaz de abandonar esta cama ya ni comer por mi cuenta puedo ni siquiera ir al baño.
-usted sabe perfectamente eso. saque el cuaderno del bolso que llevaba y se lo arroje al regazo
-no se puede andar con rodeos con usted ya veo. intento tomar el cuaderno mas no tenia fuerzas en los brazos.
me acerque y le puse el cuaderno entre las manos el cual arrastro hacia su pecho.
-entonces no es solo una coincidencia el nombre. hizo una pausa por un momento y luego empezó a contar el resto de la historia de Víctor Rocha.
- mi hermano jamas pudo hablar tan elocuentemente, quizás por todo el cariño y cuido que se le negó de recién nacido, a lo sumo un par de palabras podía decir para expresar sus necesidades. pero aun así no era tan tonto como parecía, después de todo fue el quien se mato tras haberme dejado así una noche de abril. Creí que podría controlarlo estando rodeado de naturaleza, que las plantas apaciguarían a la bestia dentro de el... pero me equivoque; fue entonces que recurrí a las putas de las calles marginales, las traía a la tienda y las llevaba al cuarto con engaños y licor para que el se las comiera, después de todo eran mujeres de la vida alegre nada mas, nadie las extrañaría pensé y así fue, al inicio llevaba los restos a las afueras a que los zopilotes y los coyotes se los comieran. pero luego empece a usarlos como abono, me evitaba el tener que salir con ellos y de paso nutria las plantas de las cuales hacíamos nuestra vida.
-y que paso...
- una noche de tantas no podía encontrar a ninguna prostituta en la calle marginal, desesperado me fui a una cantina a esperar alguna mujer fácil que llegara atraída por el alcohol y apareció una, una morena ojos gatos que se sentó en mi mesa, pedí aguardiente para llevarla rápido pero la desgraciada era una ebria completa, era casi de madrugada cuando iba tambaleándose mientras la traía a la floristería, la lleve al cuarto y la arroje a la cama, cuando mi hermano se le abalanzo la desgraciada saco una navaja que llevaba y lo apuñalo, cuando lo escuche gritar corrí y ella intentaba salir la tome del pelo para controlarla, en eso mi hermano se había transformado y me golpeo arrojándome contra la pared rompiéndome dos vertebras y dejándome paraplejico.
-....
-mientras la devoraba creí escuchar que sollozaba, como si supiera lo que había hecho pero no podía controlarse. se levanto y salio rompiendo el candado de la puerta y perdí la conciencia. a los tres días que desperté en el hospital escuela me informaron que habían encontrado sus restos flotando a las orillas del lago. La policía solo supuso que había sido atracado, despojado de sus pertenencias y arrojado al lago... mi hermano, por quien había sacrificado tanto... no pudo tolerar el haberme herido casi de muerte y en su sufrimiento decidió al alba de ese día arrojarse al lago desde el mirador.
- Entonces....
-No existe cura, ni remedio, ni sortilegio alguno que rompa la maldición mas que el dulce beso de la muerte. Pero a diferencia de él, tu estas completamente solo...
-....no quier-
Don Juan lo interrumpió de inmediato.
- Por eso te dejare la floristería, no lo tomes como lastima solo es el egoísmo de un pobre anciano, no dejes que la maldición te rompa, vive cuanto puedas, disfruta la sencillez de la vida entre este jardín cuanto puedas con la bestia, el hecho de que hallas llegado tan lejos demuestra que a diferencia de mi hermano... la bestia no te domina por completo.
- De verdad...
- El tiempo se me acaba, se escurre entre mis dedos como el agua... estos borrachos y corruptos convertirían este lugar en otro prostíbulo en menos de lo que tarda en ponerse el sol... no lo permitas.
Han pasado seis años desde que Don Juan Rocha murió. Era una fría y ventosa tarde de diciembre, desde entonces he asumido la gerencia de la Floristería, la Floristería de Minos. cinco años que he vivido en esta ciudad de placer y opulencia. Días antes que aflore la luna llena en su zenit me prepio de mi victima a sacrificar ante el hambre de carne y sexo de la bestia, aunque a veces me siento menos humano pienso que lo soy mas de lo que algunos individuos en esta ciudad lo son...
Eros vivía de casi recluido por un muro herbal de plantas y flores, alejado de las demás personas con quienes interactuaba solo para lo necesario, saludar, despedirse, preguntar por el estado del otro eran cuestiones de rutina para no levantar o llamar la atención. Pero sus esfuerzos pronto se verían truncados de vuelta en una vorágine de muerte y fuego...
Continuara.
- Entonces....
-No existe cura, ni remedio, ni sortilegio alguno que rompa la maldición mas que el dulce beso de la muerte. Pero a diferencia de él, tu estas completamente solo...
-....no quier-
Don Juan lo interrumpió de inmediato.
- Por eso te dejare la floristería, no lo tomes como lastima solo es el egoísmo de un pobre anciano, no dejes que la maldición te rompa, vive cuanto puedas, disfruta la sencillez de la vida entre este jardín cuanto puedas con la bestia, el hecho de que hallas llegado tan lejos demuestra que a diferencia de mi hermano... la bestia no te domina por completo.
- De verdad...
- El tiempo se me acaba, se escurre entre mis dedos como el agua... estos borrachos y corruptos convertirían este lugar en otro prostíbulo en menos de lo que tarda en ponerse el sol... no lo permitas.
Han pasado seis años desde que Don Juan Rocha murió. Era una fría y ventosa tarde de diciembre, desde entonces he asumido la gerencia de la Floristería, la Floristería de Minos. cinco años que he vivido en esta ciudad de placer y opulencia. Días antes que aflore la luna llena en su zenit me prepio de mi victima a sacrificar ante el hambre de carne y sexo de la bestia, aunque a veces me siento menos humano pienso que lo soy mas de lo que algunos individuos en esta ciudad lo son...
Eros vivía de casi recluido por un muro herbal de plantas y flores, alejado de las demás personas con quienes interactuaba solo para lo necesario, saludar, despedirse, preguntar por el estado del otro eran cuestiones de rutina para no levantar o llamar la atención. Pero sus esfuerzos pronto se verían truncados de vuelta en una vorágine de muerte y fuego...
Continuara.