lunes, 19 de enero de 2015

La Floristería del Horror - Acto segundo

- Hey que haces vos!
-nada, nada solo quería...
-ya estas buscando que robarte no!?
- yo ladrón!!?? naa mas quería ver que traía encima, tal vez tiene su nombre algo
-bueno, pero igual si ni sabes leer cabrón
-ya esta pues, ya esta...
escuchaba voces...me sentía muy pesado, tanto que no podía ni siquiera abrir los ojos. pronto volví a sumergirme en el sueño. cuando abrí los ojos vi dos figuras sentados en unos cajones de tabla cerca de un fogón.
-ah, ya amaneció aquel.
-hola que tal. tremenda desmadrada te diste para pasar dos días doblado en el petate.
 - yo soy Jose y este es mi hermano Migue y pos este es nuestro ranchito ¿como te llamas?
-yo... *grrrwllll* un gruñido detuvo la conversación, era mi estomago
-nombre, clase tigre el que se anda este.
-bueno, podemos dejar la platica para mas tarde, mientras para comer hay que trabajar así que arriba y vengase.
se levantaron y me ayudaron a ponerme en pie, salimos del ranchito de palma y caminamos por un caminito entre la montaña, el recorrido nos llevo unos 45 minutos, pasamos por el bosque al pie de la montaña y por encima de los cerros se veían nubes grises y blancas, en la medida que nos metíamos mas montaña arriba podía sentir el frío del aire de montaña y la limpieza de este, hasta que llegamos a un cerco.
-bien, esta es la finca de los Monsalve. Diremos que eres un primo de Managua que se vino para trabajar.
-crees que nos crean?
-bueno tiene la facha de Managua, ademas al capataz le da igual tendrá un trabajador mas que explotar y a ti te toca aguantar oíste
asentí de inmediato y seguí caminando tras de ellos, llegamos hasta una barraca pintada de blanca, varios hombres sacaban canastas y se alistaban para ir a trabajar, aunque no sabia de que mire a los hermanos desconcertado y el menor exclamo:
-ah, cierto tu no eres de por acá. aquí se siembra café para vender y nosotros cortamos el grano para vivir.
-dirás sobrevivir Migue.
-como sea, solo mira como lo hacemos e intenta llenar el cesto.
al entrar en la barraca pude ver a un hombre, tenia la tez trigueña y bigote, llevaba botas altas y sombrero y tenia una libreta donde apuntaba algo.
-hey los dos! que traen ahí. no vienen a joder vienen a trabajar!.
-es un primo y de algo servirá no?
- se quedara con nosotros un tiempo, ademas no es como si le fueras a pagar por un trabajador adulto.
- mmm.... pero a la primera lo saco a riendasos del cafetal.
-gracias capataz Flores.
-ven toma un cesto, un par de botas y la chaqueta. en el cafetal hace mas frío aun.
me puse las botas y la chaqueta y tome el cesto, desde muy temprano hasta que el sol esta en lo alto, el trabajo de cortador es duro, hay que tomar cada grano y arrancarlo sin maltratarle y tener cuidado, según Migue el café atrae muchos insectos, algunos pueden ser venenosos ademas de que alguna que otra serpiente de la montaña se esconde entre los cafetos.
-si te muerde una Terciopelo o una Barba Amarilla ya estas, es mejor ir haciendo el hoyo que intentar sacarte de la montaña.
-me preocupan mas las arañas, a veces caen de las ramas de los cafetos.
-les tienes miedo no te hagas Jose
-No me dan miedo! respeta a tu hermano mayor!!
-mayor!! solo es un año de diferencia!!!
-sigo siendo el mayor!!!
Al acercarse la tarde duras penas había llenado un cesto, mientras que cada hermano había llenado tres cada uno. bajamos junto a los demás trabajadores, entramos a otra barraca, era un mesón para los trabajadores, me dieron una taza de barro con café caliente y un cuenco de jícara con comida. Arroz blanco caliente, frijoles, tortilla y guineo cocido. jamas había probado esta bebida oscura y humeante.
-es café, negro pero con azúcar pasa.
-es lo que...
- jajajaja por supuesto que no, eso va para afuera.
- estos son los granos de baja calidad. pero igual es bueno .
tome la taza y le di un sorbo, el sabor fuerte, algo agrio y caliente me hizo arrugar la cara de inmediato. agh..
-jajajajaja ya te acostumbraras
-tu no hables, solo te lo puedes tomar con 5 cucharadas de azúcar

al terminar de comer los mire y les pregunte:
- y ahora...
-nada, ya termino la faena.
-nos iremos a casa
al dejar el mesón, había otro edificio cerca, mas pequeño y había otros niños dentro.
- ¿que es ahí?
-ah, es una escuela de grado.
-deja no sirve de mucho leer y escribir si todo lo que hacemos parar vivir es cortar café.
-si, pero contar si sirve, cuantas veces nos quisieron ver la cara con el dinero?
volvimos al pequeño rancho de palma, tome el morral que la anciana me había dado y lo revise,, ambos hermanos están intrigados por el contenido que también era desconocido para mi, abrí el morral y en su interior encontré un cuaderno. Seguía mojado por haber caído al rió y ser arrastrado tome el cuaderno y lo puse afuera para que se asoleara. me acerque a ambos y les dije :
-no se leer, así que no se que tenga ese cuaderno. pero creo que tiene que ver conmigo de alguna forma.
-entiendo, pero dime ¿quien eres, de donde vienes y que hacías en el rió siendo tan caudaloso en esta época?
- Migue, déjalo así. bueno ninguno de nosotros puede ayudarte. quizá podrías aprender a leer en la escuela de grado, mientras quédate y corta café con nosotros.
-nos dan una miseria pero al menos llenaras la panza.

De esta forma pasaron los días, que se convertían en semanas y luego en meses en el rancho de la montaña. madrugar a diario para ir a la finca de los Monsalve a cortar café, solo con el tiempo mejore mi habilidad para cortar el fruto que volvía locos a los extranjeros, a lo lejos podía ver la casa de la familia Monsalve, era inmensa, con pilares blancos, ventanas amplias y cuatro balcones. con escaleras para subir, estas escaleras tenían una división en medio, mas bien un espacio en donde no había escalones. siempre me intrigo pero luego volvía al trabajo. luego de comer en el mesón me quedaba en la escuela aprendiendo a leer. me tomo tres meses aprender a leer fluidamente y otro aprender a escribir correctamente.
por las tardes me salia del rancho y caminaba por un sendero que terminaba en un árbol de mango, frente a este había una piedra en donde solía sentarme, un día decidí revisar el cuaderno que me había dado la anciana, tome el morral y me lo lleve por el camino, luego de sentarme empece a leer. el cuaderno estaba gastado, la letra era legible a pesar de esto y había sido escrito por alguien de nombre Ignacio Rocha. el cuaderno decía simplemente "Cuaderno de notas y apuntes". me tomo un tiempo abrirlo para empezar a leer, vacile hasta que suspire y me decidí a leerlo:



                                                                           CONTINUARA


























.

No hay comentarios:

Publicar un comentario