martes, 6 de enero de 2015

La Floristería del Horror - Prologo

Frió. El viento sopla con fuerza abrumadora, dobla los arboles que luchan por mantenerse erguidos
en una pequeña casa de madera la luz de las velas se filtra por las ventanas, dentro se ve en el suelo cerca de una cama paños con sangre y una tina con agua caliente.
Sobre la cama, una mujer con las rodillas dobladas y las piernas abiertas se retuerce de dolor, el parto ha sido largo, mas de lo habitual. La partera luce tensa y le da instrucciones a la mujer, la mujer puja con fuerza, su rostro esta cansado y agobiado por el dolor, con todas sus fuerzas puja hasta que su expresión se ve aliviada por el sonido de llanto. La partera toma al recién nacido, lo limpia, corta el cordón y lo envuelve en una manta, normalmente las parteras. Mujeres mayores con conocimientos sobre el cuerpo de la mujer que datan de tiempos ancestrales, se muestran calmadas y maternales durante la labor; sin embargo la expresión de la partera al pasar la criatura a su madre no denota ninguna de estas características.

La mujer esta desesperada por ver a su bebe, - es un varón. dice la partera antes de entregar al niño a su madre. la mujer toma al recién nacido, ansiosa por ver a su bebe su sonrisa, se petrifica mientras la partera se aleja del cuarto, la mujer ve horrorizada y grita de desesperación.
El niño esta maldito, la marca sobre su nuca lo confirma, el capricho de un Dios ha truncado el futuro de no uno sino varios seres humanos; sin embargo esto solo es el principio.


Corre por un camino de tierra, jadeando exhausto pero sin detenerse un hombre joven, lleva entre brazos una cesta de mimbre cubierta con una sabana blanca. Corre en la oscuridad sin vacilar, a la distancia se puede ver luz, una fogata y algunas siluetas de personas. Un campamento gitano, a medida se acerca los ruidos empiezan a tomar forma, rompiendo la entropia del bosque, música de guitarras y acordeones, gritos joviales y algunas obscenidades. danzas y copas de vino alrededor del fuego, el hombre avanza por entre los carros a caballo y la gente, entra a uno carro pasando por una cortina de tela, dentro en una silla mecedora de junco se mece una anciana, el hombre se acerca, poniendo la cesta en el regazo de la mujer este la ve a los ojos
-Este es el niño, la anciana toma la cesta y descubre la manta sobre esta, toma al infante y revisa su nuca.
-Ciertamente, vaya destino cruel y todo por ser concebido bajo esa estrella. observa al hombre quien se apresura en sacar una bolsa de cuero de su ropa.
- lo que acordamos,  de la bolsa saca dos tostones*, y se los da a la anciana, esta los toma y pone dentro de la cesta y vuelva a colocar a la criatura y le hace un gesto al hombre para que se marche. este rápidamente se despide con un gesto pero queda observando la cesta, - no haga eso, solo vallase es lo mejor para el. el hombre la observa y se va, la anciana observa un rato al pequeño que duerme
-estarás bien, pobre diablo.

                                                                       20 años mas tarde

En una casa estilo colonial, una casa entre las muchas de la calle calzada que da al poniente del parque central y la iglesia del pueblo, una casa cuyas puertas permanecen abiertas desde muy temprano hasta la puesta de sol, de una de las tablas de madera de su fachada sale una pieza de hierro negro con un rotulo de madera y letras verdes que dicen "Floristería de Minos" flores y plantas y pequeños arboles sirven de cuñas para las dos enormes puertas principales de la casa y dentro, en el patio central muchas mas flores y arboles nativas como el Sacuanjoche, la Milflor y Malinches y otras no tanto como Rosas, Claveles y unos cuantos Crisantemos. Mariposas y Colibríes se pasean de flor en flor llenando el ambiente de vida y uno que otro pájaro cantor se asoma de vez en cuando, un hombre joven, de piel clara, alto y con el cabello largo y oscuro recogido en una coleta se pasea por la casa, regando y viendo cada flor, cada árbol, cada hoja y pétalo en  la floristería.

Cae la noche, los faroles a gas iluminan a cada lado de la calle calzada, a estas horas uno que otro ladrido de perro se oye, solo el sonido del viento predomina dando un toque solemne a una noche en donde la luna llena alcanza su punto mas alto, bañando en luz dorada las calles y casas, en una casa en particular, con puertas principales inmensas, plantas, flores y arboles abarrotando el patio central y un letrero que dice "Floristería de Minos" en la solemnidad de la noche, entre medio de las plantas yace un catre bajo la luz de la luna, sobre el catre dos figuras forcejean, están unidas en un abrazo apasionado de pronto el hombre se alza sobre la mujer tomándola de las manos su piel es blanca y tiene el cabello oscuro y largo, el catre resuena en la noche, un ruido tan característico y fuerte que molestaría a cualquiera y mas a estas horas; sin embargo las mismas plantas, flores y arboles sirven de amortiguamiento, absorbiendo todo sonido proveniente desde dentro, los gemidos de la mujer son inaudibles desde fuera, de pronto el hombre empieza a jadear, jadea con mas y mas fuerza, la mujer gime y se extasía sus gritos de placer pronto se tornaran en horror al ver lo que sucede, el cuerpo del hombre cambia, su torso se ensancha y estira, su piel clara se empieza a oscurecer y a cubrirse de vellos, de su cabeza salen cuernos a cada lado, la mujer intenta escapar pero este la sujeta con una mano de ambas muñecas y con la otra de la cintura, atrapada de las caderas y el cuerpo grita desesperada, pero en esta noche de viento fuerte sus gritos quedan atrapados entre las ramas, hojas y pétalos del jardín central, sujetándola con fuerza mientras mueve sus caderas frenético acerca su rostro al cuello de ella abre sus fauces y la muerde, famélico desgarra la carne y brotan chorros de sangre, continua devorando, carcome su cuello y mejillas, luego sus pechos y abdomen....
Claridad, duras penas se filtran por el horizonte los primeros rayos de luz solar, en el patio trasero de una casa un fogón** arde, no cose frijoles, ni calienta un comal*** para echar tortillas, entre las brasas trozos de tela, ropa se queman lentamente, cerca de fogón yace una pila de tierra oscura, abono usado para nutrir las plantas, de entre la pila se puede observar algo mas que restos de fruta y hojas, rastros de un fluido rojo y espeso se pueden ver y sobresaliendo de la entre la tierra una mano muy fina, el hombre se acerca y la cubre con mas tierra y restos.
en esta casa, en esta Floristería, vive Eros Tain quien cuida y administra "La Floristería de Minos" en donde plantas nativas y foráneas conviven y crecen para la venta y exibición, plantas hermosas de vivos colores. esta es la historia de Eros Tain, el dueño de la Floristería del horror.







* Tostón : antigua moneda de pago a peones e indios, consistía en un puño de monedas de cobre fundidas juntas.
** Fogón: cocina tradicional, consiste de tres piedras en donde se utiliza leña para la cocción de los alimentos.
*** Comal: herramienta de cocina indígena, utilizada para la elaboración de tortillas de masa de maíz.






























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